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Enfermedades virales en niños: molusco contagioso

Enfermedades virales en niños: molusco contagioso
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En orden de frecuencia, después de las verrugas, son los moluscos contagiosos las enfermedades virales que aparecen en la piel de los niños, siendo de consulta frecuente.

Éstas con producidas por la infección de un poxvirus, de crecimiento lento en las capas de la piel, en niños escolares y adolescentes por contacto cercano persona a persona o bien con objetos contaminados, como toallas, ropa o juguetes. Otras poblaciones susceptibles a padecer la enfermedad son adultos sexualmente activos y pacientes inmunosupresos. Se observa como protuberancias de color piel, con una depresión en su centro (umbilicadas), de 2 a 5 milímetros en diámetro. Al destriparlas, en su interior se encuentra un material blanquecino y cremoso, que es muy contagioso para el aparecimiento de otras lesiones a la vecindad.

En los niños afecta cara, cuello, axilas, tronco y extremidades, excepto las palmas de las manos y plantas de los pies. El manipularlas produce que se diseminen, no resuelven espontáneamente y pueden reaparecer a pesar del tratamiento. A menudo se presentan en pacientes con piel seca (atópicos), favorecidos por la xerosis, rascado constante, alteración de la barrera cutánea normal y disminución de las defensas. Realizar natación o deportes de contacto favorecen su aparición.

El tratamiento recomendable es por medio de cirugía, ya sea raspado, congelación, curetaje o cauterización de las lesiones, realizado por un especialista. En los niños que tienen muchas lesiones, el uso de un anestésico tópico ayuda a disminuir el dolor durante el tratamiento. Se recomienda iniciarlo lo antes posible, para evitar su diseminación, evitar sobreinfecciones bacterianas y cicatrices. Son de especial cuidado las lesiones que aparecen alrededor de los ojos (párpados), ya que puede asociarse a conjuntivitis, queratitis y abscesos.

Se quitarán las lesiones existentes, sin embargo, según las condiciones y defensas del niño, pueden aparecer más. Algunos médicos lo consideran una enfermedad autolimitada, por lo que existe debate en darles tratamiento o no. Sin embargo, las lesiones pueden permanecer por 2 a 3 años hasta resolverse, predisponiendo su diseminación, por lo que el tratamiento adecuado y a tiempo, acorta el curso de la enfermedad y mejora la calidad de vida del paciente. El fracaso en el tratamiento se presenta en aquellos pacientes con más de 10 lesiones o que han utilizado cremas pensando se tratan de ronchas, por lo que es importante un diagnóstico y tratamiento precoz. Al igual que las verrugas, el tratamiento médico puede complementarse con tratamientos tópicos en casa, para producir una respuesta inflamatoria local o modificar la respuesta de defensa del paciente.

Esta es una enfermedad que no pone en riesgo la vida del paciente, ni representa gravedad o enfermedad interna; sin embargo, a pesar de no ser dolorosas, ocasionan problemas en la estima del paciente como sus padres, por lo que es vital el plan educacional hacia quien lo padece.

 

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